Durante ocho años trabajé con empresas y personas a través de la imagen profesional, después de formarme como consultora en Italia y México.
La imagen podía reforzar la seguridad, pero no era suficiente cuando el verdadero conflicto estaba en la manera en que una persona se veía y se trataba a sí misma.
Por eso estudié Psicología.
En 2018 tomé una decisión difícil, pero necesaria: salir de un entorno que estaba deteriorando mi bienestar, mi identidad y el futuro que quería construir junto a mi hija.
No tenía todas las respuestas, ni todas las certezas, pero sí entendí que hay decisiones que son más fuertes que el miedo o la incertidumbre: el respeto a uno mismo. Seguir allí también era una decisión.
De aquel proceso nació DUEÑA DE MÍ®. Primero como una forma de recuperar mi identidad y la capacidad de dirigir mi propia vida. Después como un libro, conferencias, formación y sesiones con mujeres que también necesitaban reconocerse, reencontrarse y recuperarse.
En 2020 volví a poner a prueba todo lo aprendido: dejé México y comencé una nueva vida personal y profesional en España.
Con el tiempo comprendí que aquello no era exclusivo de las mujeres.
Los hombres también sabían qué debían hacer y, aun así, dejaban que el miedo, la rabia, el estrés, la presión o la comodidad decidieran por ellos.
Mientras acumulaba experiencia, continué formándome en autoestima, estrés, Psicología Positiva, Psicología de la Migración y diferentes enfoques del comportamiento humano.
Poco a poco, todo ese recorrido personal y profesional fue tomando forma en un mismo concepto: Autoridad Personal.
La capacidad de elegir la conducta que te acerca a quien quieres ser y a la vida que quieres construir, incluso cuando tus emociones o las circunstancias te empujan en otra dirección.
Hoy llevo este trabajo a personas, líderes y organizaciones a través de sesiones, conferencias y formación.
Cuento con más de veinte años de experiencia impartiendo formación y conferencias, y he compartido mi trabajo en Hong Kong, México y España.
He comprobado muchas veces que no es solo la presión externa la que sostiene el estrés; es la voz interna. A ella le he llamado «Catalina», como las villanas de las telenovelas mexicanas.
«Catalina» representa esa autoexigencia constante que no permite parar, delegar ni equivocarse. Es la fuerza que alimenta al impostor y que, si no se domina, toma el control de las decisiones. Mi trabajo consiste en identificarla para que dejes de ser su víctima y recuperes el mando de tu vida profesional y personal.
Todas mis intervenciones se basan en la Metáfora de la Silla, un método que creé en 2015 para trabajar los 4 pilares que nos sostienen: pensamientos, emociones, reacciones fisiológicas y comportamiento. Cuando uno se desregula, los demás se resienten, y eso se nota en tu día a día, en tus relaciones y en tus decisiones.
Cuando el miedo se instala, el cuerpo entra en estado de alerta.
Lo que haces bajo presión define quién manda, Catalina o tú.
Catalina sabe amplificar el miedo y la inseguridad.