Agradece

«Agradece lo obvio de tu vida»

¿Eres consciente de lo que tienes?

“¡Espera, espera! Shhh… escucha el silencio, escucha la naturaleza”. Paró un momento y pude escuchar el viento, el sonido de unos pajaritos a lo lejos… la nada de la inmensidad de todo lo que nos rodeaba. “No puedo escuchar el silencio”, me dijo, “ese zumbido no me deja escucharlo”. Mi esposo Jaime perdió la audición del oído derecho en el 2019 cuando tuvo paperas. No solo ya no puede escuchar, sino que tiene que soportar un zumbido constante llamado tinnitus.

A veces perdemos la noción de lo bendecidos que somos al estar completos, sanos y poder disfrutar de cosas tan maravillosas como el silencio, la naturaleza, la voz de aquellos que amamos, la vida.

Guardemos silencio y agradezcamos por todo “lo obvio” que tenemos en esta vida. No esperemos a perderlo para valorarlo.

Con cariño,

Renee

Formulario
de contacto

Finalidad: Gestión de las solicitudes de información que se realizan a través de la página web o el correo electrónico. Gestión de la subscripción a nuestro newsletters. 

Legitimación: Consentimiento expreso del usuario a través de la selección de la casilla check de envío del formulario donde verifica su consentimiento para realizar el envío de información sobre nuestros productos y servicios.

Destinatarios: No existe ninguna cesión de datos prevista, salvo obligación legal.

Derechos: Podrá ejercitar los derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, portabilidad y retirada de consentimiento de sus datos personales en la dirección de correo electrónico citas@reneeaguilar.com.

Procedencia: El propio interesado

+info

Seguir leyendo

Post relacionados

plato

El plato «rotito»

“Este plato para él, este para ella… el “rotito” para mí”

¿Sientes que has perdido tu valor frente a ti y frente a los demás?

Me estoy perdiendo la vida

«Me estoy perdiendo la vida»

El día de ayer me tomó 20 largos minutos decidir si quería irme a tomar un paseo con la familia en la barca o quedarme a seguir estudiando y trabajando. Pareciera una decisión demasiado fácil de tomar…

Deja la culpa

Deja la culpa a un lado

Decidí regalarme tiempo, ¡vaya, nunca me había sentido más liberada de la culpa por no hacer lo que “debería” hacer profesionalmente!